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domingo, julio 09, 2006

Tumba de Robert Graves (Once a fusilier)


Aquí yace el poeta Roberto
Bajo un nicho de grava arañada
Cantemos una sencilla balada
Porque yace aquí el poeta muerto.

Cante con nosotros Livia la insana
Cante también el augusto Octavio
Brame potente Tiberio el saurio
Esta sencilla balada pagana.

Entre flores en bancales huertos
Lejos por fin de la estúpida guerra
Lejos también su natal Inglaterra
Yace tranquilo el poeta Roberto.

Cante melifluo Calígula el rudo
Entone serio y perfecto Germánico
Y también, liberado al fin del pánico
Cante su héroe: Claudio el tartamudo.

Aquí yace el poeta Roberto
Bajo un nicho de grava arañada
Cantemos esta sencilla balada
Porque yace aquí el poeta muerto.

domingo, julio 02, 2006

Dentro de Tí


Dentro de ti brilla una estrella
prometida al cielo,
una hélice bulliciosa que interpreta
el código secreto de la vida.

Dentro de ti se abre una orquídea
destinada al trono,
sus pétalos al barro serán también semilla
de otra estrella diferente, y después otra,
así fue siempre.

Y en ese campo de estrellas tan cambiante
como un río,
seguirás brillando tú, tus germinales,
y a tu lado seguiré soñando yo, tu acompañante.

lunes, marzo 06, 2006

Antonio y Constantino



No hay Itaca ni hay Vellocino.
Al andar se hace camino
y al morir se hace destino.
Lo dijeron Antonio y Constantino.

viernes, febrero 24, 2006

Mujer de vida


Palabra a cincel pulida
yo pida al decir tu amor.
Pueda ser buen versador
yo, y cantar tu piel frutal y agradecida.

Te amo, mujer de vida;
fiel de pura vida, limpio espejo,
si diviso mi vida por reflejo
en el arroyo de la voz a ti debida.

Te deseo, mujer entera;
misterio escalofrío, yesca encesa,
si siento que la vida me atraviesa
en brazos de tu entrega verdadera.

Espera junto a mí, mujer sentida;
sea lo que sea que la vida nos depare,
hasta que la necesaria muerte nos separe
te quiero, mujer de vida.

lunes, febrero 20, 2006

Ni Rastro



De ti, enfermedad,
no quedará ni rastro.

Te disolverás
como un iceberg en el trópico
lanzado a la deriva insondable de los días,
fluido fundido al fin
al peso infinito de los años.

Ni rastro.

Disfruta mientras puedas
del miedo intolerante,
de la abisal vergüenza,
de los volubles dolores,

ya que de ti, enfermedad,
no ha de quedar ni rastro:
ni tu nombre hecho de aristas.

Y de mí tampoco
quedará ni rastro
porque soy igual a ti
en Naturaleza.

viernes, febrero 17, 2006

Venusianas


Esta noche, callando,
sirenas vendrán a visitarnos;
como radares escucharnos
susurrar el pasado.

Y mañana, al alba,
venusianas vendrán a visitarnos;
sus grandes ojos auscultarnos:
conocen el futuro.

Nosotros conocemos el mar,
las sirenas y el pasado;
aunque no conocemos el futuro.
Pero mañana, al alba,
venusianas vendrán a revelarlo.

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